La Isla de Ons, junto con las Islas Cíes, Sálvora y Cortegada, forma parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia, uno de los espacios protegidos más importantes del noroeste peninsular. Estas islas, aunque geográficamente separadas, están profundamente unidas por su origen geológico, sus ecosistemas, su historia humana y la manera en que durante siglos se relacionaron con la vida marinera y costera de Galicia. Comprender la relación de Ons con el resto del archipiélago atlántico permite apreciar la riqueza biológica, cultural y paisajística de un conjunto insular único.
En este artículo analizamos en detalle cómo estas islas se complementan, qué elementos comparten, qué las diferencia y por qué su conexión constituye uno de los pilares de la identidad del Parque Nacional.
Un origen geológico compartido: islas nacidas de la misma historia atlántica
Las Islas Atlánticas de Galicia se formaron a partir del hundimiento de antiguos valles fluviales durante la última glaciación. Este proceso dio lugar a las rías gallegas y a los archipiélagos que hoy emergen frente a la costa.
Granito, erosión y paisaje atlántico
Ons, Cíes, Sálvora y Cortegada comparten una base geológica granítica que ha sido moldeada durante milenios por:
- El constante golpe del océano Atlántico.
- La acción del viento dominante del oeste.
- Los ciclos de mareas y la salinidad elevada.
La erosión ha esculpido acantilados, cuevas marinas, playas de arena blanca y formas rocosas características que dan unidad visual al conjunto del parque.
Diferencias en relieve y orientación
A pesar del origen común, cada isla presenta particularidades:
- Cíes destaca por sus grandes acantilados occidentales y playas de aguas tranquilas al este.
- Ons combina acantilados abruptos en su cara oeste con zonas de dunas y arenales en la parte este.
- Sálvora muestra un perfil ondulado, dominado por grandes bolos graníticos.
- Cortegada es la única de las cuatro cubierta por un bosque de laureles de enorme valor ecológico.
La diversidad de paisajes dentro de un conjunto tan cohesionado convierte al parque en un enclave de extraordinaria riqueza natural.
Conexiones ecológicas: un ecosistema compartido entre islas
Las islas funcionan como eslabones interdependientes en la dinámica ecológica del litoral gallego.
Aves marinas: un puente natural entre archipiélagos
El parque alberga una de las mayores concentraciones de aves marinas de España. Entre ellas destacan:
- Gaviota patiamarilla
- Cormorán moñudo
- Paiño europeo
- Charrán común
Estas especies utilizan varias islas del parque para nidificar, alimentarse o descansar durante sus migraciones. Ons actúa como un punto intermedio entre las Cíes y Sálvora, permitiendo una red biológica estable.
Ecosistemas marinos que conectan los fondos insulares
Los fondos marinos, caracterizados por praderas de algas, bosques de laminarias y zonas de roca, son un nexo ecológico que une a todas las islas. A través de ellos se desplazan:
- Peces como doradas, sargos y pintos.
- Invertebrados como pulpos, nécoras y centollos.
- Especies filtradoras como mejillones y percebes.
Las corrientes marinas entre Ons y Cíes facilitan el intercambio de nutrientes, incrementando la productividad biológica del parque.
Relaciones históricas: Ons y su vínculo con las comunidades marineras de las otras islas
A lo largo de la historia, las Islas Atlánticas no fueron territorios aislados, sino piezas clave en la economía y supervivencia de las comunidades costeras.
Economía pesquera compartida
Pescadores de Cangas, Bueu, O Grove, Vigo y Ribeira utilizaban los entornos de todas las islas para:
- Mariscar.
- Calar artes de pesca tradicionales.
- Instalar viveros de crustáceos.
Ons y Cíes desempeñaron un papel especialmente relevante por su proximidad a rutas pesqueras históricas.
Propiedad señorial y administración histórica
Antes de convertirse en Parque Nacional, varias islas formaron parte de propiedades privadas o vinculadas a órdenes religiosas:
- Cortegada fue propiedad de la Corona y posteriormente ligada a la aristocracia.
- Sálvora perteneció durante siglos al Pazo de Soutomaior.
- Ons mantuvo un sistema de explotación agrícola y pesquera gestionado por familias locales.
Estas diferencias administrativas generaron modelos distintos de asentamiento humano, pero todas compartieron un profundo vínculo con el mar.
Emigración, aislamiento y supervivencia
Las poblaciones de Ons, Sálvora y Cortegada experimentaron fuertes procesos de emigración durante los siglos XIX y XX. La vida en las islas era exigente:
- Dependencia total de la pesca.
- Escasez de agua dulce.
- Aislamiento durante temporales.
- Dificultad para acceder a servicios básicos.
La relación entre las comunidades insulares se intensificaba en momentos de necesidad, generando redes de apoyo entre islas y continente.
Patrimonio cultural común: tradiciones, arquitectura y memoria colectiva
A pesar de sus diferencias, las Islas Atlánticas comparten una identidad cultural basada en la relación constante entre ser humano y océano.
Arquitectura de resistencia atlántica
Las construcciones tradicionales de Ons, Cíes y Sálvora tienen elementos comunes:
- Piedra granítica como material base.
- Altos muros para resistir el viento.
- Hórreos para almacenar grano y pescado seco.
- Casetas marineras y varaderos asociados a la pesca artesanal.
Cada isla adaptó esta arquitectura a su geografía particular, pero todas responden al mismo desafío: sobrevivir en un entorno duro y ventoso.
Tradiciones marineras compartidas
Las fiestas vinculadas al mar, las leyendas sobre naufragios y las creencias religiosas relacionadas con la protección divina fueron comunes en todas las islas. Ons y Sálvora, especialmente, conservan historias ligadas a:
- Avistamientos de barcos fantasmas.
- Procesiones marítimas.
- Salvamentos heroicos en días de temporal.
Estas narraciones forman parte del patrimonio oral del litoral gallego.
Ons como punto estratégico dentro del Parque Nacional: la isla puente
Su ubicación central convierte a Ons en una pieza clave dentro del conjunto insular.
Una isla accesible y habitada históricamente
Ons ha sido, junto a Cíes, una de las islas con mayor presencia humana continuada, lo que la distingue dentro del parque. Esto ha permitido:
- Desarrollar una arquitectura más extensa.
- Mantener rutas tradicionales.
- Conservar en la memoria colectiva modos de vida ya desaparecidos en otras islas.
Conexión natural entre el norte (Cíes) y el sur (Sálvora)
La posición de Ons, justo en el centro de las Rías Baixas, favoreció durante siglos la comunicación marítima entre archipiélagos. Numerosas rutas pesqueras unían sus calas con las de las Cíes o Sálvora, dependiendo de la temporada y de la migración de especies marinas.
Diferencias clave entre Ons y las otras islas del archipiélago
Aunque comparten origen y características esenciales, cada isla presenta singularidades que enriquecen el conjunto.
Ons vs. Cíes: dos maneras de vivir el Atlántico
- Cíes destaca por sus playas paradisíacas y su perfil más abrupto.
- Ons ofrece una combinación perfecta entre acantilados, aldeas tradicionales y playas de aguas tranquilas.
Ons tiene un carácter más humano, mientras que Cíes destaca por su monumentalidad paisajística.
Ons vs. Sálvora: tradición pesquera frente a aislamiento histórico
- Sálvora ha estado tradicionalmente menos habitada, manteniendo un ambiente salvaje y remoto.
- Ons contó con una comunidad estable que dejó huellas arquitectónicas y culturales más evidentes.
Ons vs. Cortegada: costa atlántica frente a bosque laurifolio
Cortegada ofrece un ecosistema completamente diferente, dominado por uno de los mayores bosques de laurel de Europa. Es un modelo de isla-bosque, mientras que Ons es plenamente atlántica y abierta al mar.
Un parque nacional unido por ciencia, conservación y futuro
La relación entre Ons y las demás islas se intensifica desde la creación del Parque Nacional en el año 2002. La gestión conjunta ha permitido:
- Proteger especies vulnerables.
- Decolmatación de ecosistemas marinos.
- Recuperación de hábitats degradados.
- Regulación del turismo sostenible.
Cada isla aporta un valor singular, pero todas juntas conforman un mosaico natural, histórico y cultural sin equivalente en el sur de Europa.
Una conexión que enriquece la identidad gallega
Ons, Cíes, Sálvora y Cortegada son cuatro caras de una misma esencia atlántica. Sus vínculos geológicos, ecológicos, históricos y culturales explican por qué forman un conjunto indisoluble dentro del Parque Nacional. Juntas cuentan la historia del mar, de quienes lo habitaron y de cómo la naturaleza y el ser humano aprendieron a convivir en equilibrio en uno de los paisajes más impresionantes de Galicia.
